El huerto de mamá
Tomates, papas, repollo, zanahoria, cebolla. La lluvia riega y la cerca deja fuera a los animales.
de Tireo a la autopista Duarte
Una chica, su perro Duke y las montañas de Constanza, tres años después del terremoto.
Constanza tenía trece años cuando la tierra rugió. Sus papás bajaron por el camino y no volvieron. Tres años después tiene dieciséis y sigue en Tireo, en la casa de su mamá, con Duke.
Una noche la radio de mamá habla entre la estática: muchos pueblos tienen hambre y en el norte no llueve. Su tía y sus primos están en Puerto Plata. Antes de irse tiene que preparar el terreno: el huerto, la comida, un techo para quien venga. Después, la autopista Duarte por Bonao, y al norte.

«Quédate con Duke». Fue lo último que me dijo mamá.



Un husky que ya tiene canas en el hocico. No se le despega, y tiene su propia cabeza.
Sin tienda. Agua de la laguna, semillas del cajón de mamá, ramas del bosque y un cuaderno para anotarlo todo.
Tomates, papas, repollo, zanahoria, cebolla. La lluvia riega y la cerca deja fuera a los animales.
Más de quince recetas; casi todas se aprenden al encontrar algo por primera vez: el primer pez, el primer tomate, una nota en el campamento.
Fogata, tienda, trípode y olla, secadero, colector de lluvia: con planos dibujados a mano.
Beber, llenar la cantimplora y pescar con la caña desde la orilla.
Su diario, un mapa a lápiz que se descubre al caminar y una guía de campo con cada animal y planta dibujados por ella.
El canal, un invernadero, la antena de la radio, el corral, la escuela… cada lugar reparado agrega una página al diario.
La laguna con niebla, los pinos, la luz del amanecer: el juego mismo, funcionando.
Tireo es un valle agrícola de Constanza, en las montañas de la República Dominicana: «la huerta del país». Lo que Constanza escribe sobre él en su diario es verdad.

Llegaron a Constanza 28 familias japonesas y trajeron los invernaderos, el riego y las cooperativas. Por eso aquí se dan fresas casi todo el año.

Los taínos vivieron en esta cordillera mucho antes. Cerca de Constanza hay una roca con caras y espirales grabadas: la Piedra Letrada.

Aterrizó en Constanza un avión con 54 hombres que venían a luchar contra la dictadura de Trujillo. Casi todos murieron en estas montañas.
Cuadros de la cinemática de inicio, capturados dentro del juego.
Frases cortas de un piano suave y una guitarra de nylon, con silencios entre medio, como suena el valle. Compuesta para el juego: una pieza para el amanecer, la lluvia, la fogata, la noche y el momento de reencontrar a Duke.
Elige una estación. Mejor con audífonos.
Constanza está en desarrollo y en pruebas en TestFlight. En español e inglés.